Canarias registra la mayor caída en seis años de llegada de migrantes, aunque la ruta se ha cobrado 635 vidas en lo que llevamos de año
La visita de León XIV a las islas Canarias coincide con la mayor caída en seis años del número de migrantes que llegan al archipiélago. Y sin embargo, la ruta canaria de las pateras se ha cobrado este año 635 vidas. El dato es de la ONG Caminando Fronteras, que le ha pedido al papa que luche contra "la deshumanización y la invisibilización" de las personas migrantes, factores a los que atribuye las cifras crecientes de "muertes impunes" en el mar.
En estos primeros cinco meses del año, las llegadas irregulares por mar a España se han reducido a la mitad (-47,6%), según datos del Ministerio de Interior. Ha sido por el fuerte descenso de la presión migratoria sobre Canarias.
Hasta el 31 de mayo de 2026, 3.184 personas llegaron al archipiélago, un 71% menos que en el mismo periodo del año anterior (10.983), según los últimos datos de Interior. Es la cifra más baja registrada desde 2020, cuando en la misma fecha alcanzaron las islas 2.475 migrantes.
Según Frontex, la agencia europea de fronteras, en el primer cuatrimestre de 2026, la llegada de inmigrantes a España bajó un 78%, mientras que en el resto de países, la media fue solo del 40%. Canarias es la ruta migratoria hacia Europa que más cae. Frontex explica esa disminución por la mayor vigilancia policial en los países de origen (Gambia, Senegal y Mauritania).
Las llegadas a Canarias en 2025 cayeron un 60%
En 2025, las llegadas al conjunto de España bajaron un 42,6% respecto a 2024. Según Interior, la cooperación bilateral en el marco de la lucha contra las mafias dedicadas al tráfico de seres humanos ha evitado en origen el 62% de las salidas a la comunidad autónoma canaria, y el descenso de más del 42% en toda España.
En lo que se refiere a Canarias, la llegada de inmigrantes se situó en 17.555 migrantes durante 2025, lo que supone un 59,9% menos respecto a los que llegaron en el mismo periodo de 2024, que fue año récord con 43.737 personas, según datos del Ministerio de Inclusión. En concreto, llegaron a bordo de 259 embarcaciones, un 59,7% menos que en 2024, cuando fueron 643.
Así, en 2025, el archipiélago quedó lejos de la cifra récord de 2024 (43.737), que superó la del 2023 (39.910) y la del 2006, con la llamada 'crisis de los cayucos', cuando se anotaron 31.678.
De la crisis de 2020 al descenso de 2025
Fue en 2020 cuando se produjo el sobresalto en la ruta canaria. Fue la crisis de Arguineguín. Luego, la vía canaria vivió una "eclosión" entre los años 2023 y 2024. Pero en 2025, como efecto de las políticas de externalización, comenzó a disminuir la cifra, lo mismo que está pasando en lo que llevamos de 2026, según un informe de la Fundación ECCA Social y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).
En palabras de Josep Buades Fuster, de la Asociación Claver, una de las entidades sociales de la red del SJM, la política europea de migraciones "es infame" porque pone precio a la devolución de migrantes. No obstante, según él, se percibe "en todo el mundo como un repliegue, un miedo, algo que también denuncia el Papa".
635 muertos en cinco meses de este año. La cifra tiene dos lecturas complementarias. De un lado esos 635 muertos son un 57% menos que en el mismo periodo de 2025 (enero-mayo). De otro, la ruta se ha vuelto aún más peligrosa, según Caminando Fronteras. En este momento, muere en ella una persona por cada cinco que llegan a tierra, cuando en 2025 era una víctima por cada 7,4 supervivientes.
De los 1.300 muertos de 2026, la mitad en Canarias
La ruta argelina está a punto de igualar en mortalidad absoluta a la canaria. De acuerdo con el informe 'Monitoreo Derecho a la Vida' que esta ONG publica dos veces al año, en lo que va de 2026 han muerto intentando entrar en España 1.317 personas. De ellas, 635 perdieron la vida en la ruta canaria (507 en la ruta argelina -Baleares-, 99 en el estrecho de Gibraltar, 28 en el mar de Alborán y 48 en los cruces por la valla de Ceuta).
En el caso de Canarias, Caminando Fronteras constata que de enero a mayo, 27 embarcaciones desaparecieron en el mar sin supervivientes. La mayoría de los cayucos procedían de Gambia y transportaban a gran número de personas, lo que agravaba el saldo de víctimas en cada naufragio o desaparición en el océano.
En marzo, abril y mayo, añade, se reactivó el flujo de lanchas neumáticas hacia Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria desde la franja costera comprendida entre Agadir (Marruecos) y Dajla (Sahara). El terrible viaje en patera o cayuco es cada vez más largo.
Según la ONG, "se constata un desplazamiento progresivo de los puntos de salida hacia zonas más alejadas, con embarcaciones documentadas que partieron desde Essaouira (Marruecos, a 430 kilómetros de navegación de Lanzarote), lo que aumenta considerablemente la distancia y el riesgo para las personas a bordo".