Ampliar la red y estabilizar el sistema eléctrico: los dos planes claves que quedarían 'tocados' con una convocatoria electoral
La incertidumbre sobre el tiempo que le queda a la legislatura y la posibilidad de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncie un adelanto electoral pone en el aire dos importantes proyectos en materia energética que está previsto que se materialicen antes de que termine el año, necesarios tanto para poder impulsar la industria o construir más vivienda como para evitar otro apagón.
Después de años de diseño, autorización y consultas, el Ministerio para la Transición Ecológica recorre los últimos pasos para aprobar una nueva Planificación de la red de transporte que determinará cuánto y dónde se invierte para tirar kilómetros de nuevas líneas o construir subestaciones y para que el mercado de capacidad sea finalmente una realidad y se convoquen las primeras subastas para estabilizar el sistema eléctrico. Dada la directísima implicación del Ministerio para la Transición Ecológica en unos planes que, además afectan a los gobiernos autonómicos y al potente sector energético, es difícil pensar que no se vieran afectados por un adelanto electoral, una campaña electoral, la interinidad hasta la formación de un nuevo Gobierno y por un eventual cambio de Ejecutivo.
Ampliación de la red eléctrica
La red eléctrica no admite apenas más capacidad para conectar nuevas demandas y la esperanza de ampliarla está en la nueva Planificación de redes de transporte que, sin esperar a que termine el periodo vigente, la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, lanzó en septiembre del año pasado hasta 2030. Su propuesta es que para ese año, la red de electricidad pueda acoger, como mínimo, 27.700 megavatios más, de acuerdo con un primer borrador que se ha ampliado tras escuchar las peticiones de distintos actores y administraciones, con un 52% más de posiciones, de puntos de conexión.
Aunque la red de transporte es propiedad de Red Eléctrica y une los puntos de generación con las subestaciones, la propuesta afecta muy particularmente a la demanda, que en estos momentos apenas puede abastecerse por la saturación de la red. No solo porque los grandes consumidores pueden conectarse directamente a ella, sino porque Aagesen incluyó el 'permiso' para que las compañías eléctricas incrementen también sus inversiones para ampliar la red de distribución, de su propiedad.
El proceso está cerca de terminar. Tras recibir más de 2.500 alegaciones, el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, inició hace dos semanas una ronda de reuniones con los consejeros autonómicos del ramo para trasladarles la nueva capacidad de red que habrá en sus territorios y para alimentar determinados proyectos específicos. El número dos de Aagesen ya se ha encontrado con los representantes de País Vasco, Cataluña, Galicia y Andalucía y este lunes lo hará con el de Cantabria.
Plan antiapagón más allá de pedir parar a la industria
Además de la nueva planificación, otra decisión del Gobierno que hace unos días aplaudió especialmente el sector eléctrico ha sido la aprobación definitiva del llamado mercado de capacidad, un sistema de subastas que retribuirá a cada tecnología -ciclos combinados, nucleares, hidroeléctricas, fotovoltaica, eólica...- en función de su capacidad de aportar "firmeza" al sistema y que las retribuirá en consonancia para que estén disponibles para cuando sea necesario.
Transición Ecológica ve este sistema, que se está adoptando por toda la UE, como un seguro definitivo contra los apagones que en estos momentos prestan las plantas industriales que se acogen al servicio de respuesta activa de la demanda, con lo que son retribuidas por su disponibilidad para parar momentáneamente si hay un pico de demanda que no tiene equilibrio con la oferta de electricidad. Aunque también podrán presentarse a una subasta particular destinada a la oferta, el mercado de capacidad se espera que contribuya a sustituir a la operación reforzada por parte de Red Eléctrica y que elimine la flaqueza del sistema que volvió a verse en julio y agosto, cuando las olas de calor hicieron que la demanda fuera mucho mayor de la esperada en esos meses y Red Eléctrica tuvo que pedir parar a la industria en siete ocasiones.
Los CEO de Iberdrola España y de Endesa así lo subrayaron hace unos días en el congreso de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), cuya presidenta, Marina Serrano, indicó que "deben acelerarse los trabajos para tener subastas antes de que termine el año", un horizonte temporal que estaría ver si puede cumplirse si entretanto se celebran elecciones.
Centros de datos y las retrasadas comunidades energéticas
Otro de los trabajos que previsiblemente quedarían sin terminar en el Ministerio para la Transición Ecológica es el real decreto que debe regular los centros de datos y las condiciones en las que se aprobará su construcción en España.
La propuesta inicial de Aagesen y existencias "de máximos" según el sector para asegurarse de que no consumen más electricidad de la que se comprometen a generar la ha enfrentado tanto con la industria como con el sector energético y en estos momentos está cribando varios miles de páginas de alegaciones que ha recibido para introducir modificaciones.
Por otra parte, el decreto que debe dar carta de naturaleza a las comunidades energéticas debía haberse aprobado en junio, lleva ya un retraso de cuatro meses y un adelanto electoral podría meterlo en el cajón definitivamente.